¿Se preparan los costarricenses para la tercera edad?

  • El próximo año, el 9,4 % del total de la población en el país serán adultos mayores y para el 2050, esta cifra se duplicará en 21 %.
  • Es necesario hacer un plan de vejez que incluya aspectos económicos, de vivienda y salud.

San José, agosto 2019. El aumento de la población costarricense que pertenece a la tercera edad, es una realidad. Así lo demuestran los datos del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica, en donde se indica que para el 2020, el 9,4 % del total de la población del país, serán adultos mayores, y para el 2050, esta cifra se duplicará un 21 %.

¿Están preparados los costarricenses para la tercera edad? Lastimosamente, la mayoría de las personas ven esta etapa de la vida muy lejana y no es una prioridad prepararse, para disfrutarla.

“En el país hay poca sensibilización sobre la necesidad de planificar la tercera edad. Por esta razón, debemos asumir nuestra responsabilidad y visualizar cómo deseamos vivirla. Lo recomendable es que, desde los 20 años, iniciemos con la planificación de las finanzas para esta etapa de la vida, de manera que podamos cubrir todas las necesidades que surgen. Esto nos garantizará calidad de vida, tranquilidad, seguridad para disfrutar de una vejez activa y feliz”, explica Alejandra Zamora, gerente de Ventas y Residentes en Verdeza.

Entendiendo su valor. Lo primero que debemos comprender, es que la vejez es una etapa más de la vida y se debe disfrutar a plenitud. Como sociedad es necesario entender que partir de los 65 años, empieza la mejor etapa del ser humano.

“Con una buena planificación económica, llegaríamos listos a la tercera edad para finalmente dedicarnos a disfrutar de la vida. Es una etapa en la que tenemos más tiempo libre y ya no hay tantas responsabilidades. Estar conscientes de que es la fase en nuestro ciclo de vida, en el que tenemos más oportunidades de disfrutar y dedicarnos a hacer lo que nos gusta, ya que contamos con suficiente tiempo  para hacer nuestra propia agenda”, asegura Zamora.

Preparación económica. Una vez interiorizado lo anterior, hay que organizarse para asegurarnos el disfrute de este ciclo. En primer lugar, comprender que las prioridades económicas de una persona adulta mayor se centran en garantizar un lugar para vivir, los medios para cubrir la compra de medicamentos, la alimentación, la atención de personal especializado en caso de requerirlo y el acceso a las actividades de esparcimiento.

Económicamente, es recomendable adquirir algún fondo de retiro voluntario que complemente, el de pensiones obligatorias que normalmente se cotiza. En la actualidad, existen muchas opciones financieras, con excelentes rendimientos y que se ajustan al presupuesto de cada persona.

Cuanto antes se inicie un fondo de pensión voluntario, es mucho mejor y se logrará una sólida preparación económica. Este tipo de ahorros es ideal, ya que sólo se podrá disponer del dinero una vez que la persona se retira.

En caso de tener la posibilidad de optar por un ahorro adicional e invertirlo, los expertos recomiendan buscar la asesoría de profesionales, para conocer las formas de inversión que se ajustan a las posibilidades económicas individuales y buscar la mejor opción que en el largo plazo, garantice un ingreso fijo mensual.

En cuanto a la salud, a pesar de que en Costa Rica tenemos acceso a los servicios que brinda la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), es importante contemplar dentro de la economía individual o familiar, un seguro de gastos médico privado, para tener un respaldo adicional. Lo aconsejable es tomarlo a temprana edad y no esperarse hasta llegar a la edad de oro.

Persona de confianza. Antes de llegar a los 65 años, se recomienda decidir quién será el familiar de confianza que eventualmente podrá hacerse cargo del apoyo y la administración del presupuesto del adulto mayor, así como de identificar el momento necesario para que esta persona tome las riendas de sus finanzas.

“Es conveniente que el adulto mayor establezca los límites antes de alcanzar la tercera edad y explique a su círculo familiar, quien es esa persona de confianza que administrará su dinero. Especialmente considerando que hay posibilidades de ir perdiendo capacidades cognitivas que pueden poner el riesgo su patrimonio”, recomienda Zamora.

Vivienda. Otro de los temas que se debe planificar, es decidir a dónde quiere el adulto vivir su vejez. Una opción es mantenerse en el hogar, contemplando la necesidad del apoyo de un familiar para administrar las tareas del hogar, los espacios de socialización, la contratación del personal de limpieza, enfermería, entre otros.

“Los cuidadores de adultos mayores en los hogares juegan un rol muy importante, son los responsables  de realizar actividades físicas y sociales, así como de facilitar la rutina diaria del adulto mayor para que esta no se reduzca sólo a estar en casa; es vital que el adulto tenga un círculo de socialización con personas que sean de su misma edad, para conversar sobre su vida con gente que está viviendo lo mismo y, por ende, crear vínculos de amistad y empatía”, recomienda Zamora.

Considerando el alto porcentaje de población adulta mayor que tendrá Costa Rica, en tan solo 30 años, una excelente alternativa es prepararse desde ya para tener un retiro asistido en una comunidad, en donde los adultos mayores se despreocupan totalmente del manejo del hogar y simplemente se encarguen de vivir plenamente.

Estudios demuestran que la etapa de socialización en la tercera edad es necesaria para la felicidad de la persona. Es vital buscar espacios definidos semanalmente, en los que los adultos puedan compartir actividades o clases con otras personas de su misma edad, para mantener una socialización correcta.

En Costa Rica actualmente, existen opciones donde el adulto mayor puede compartir con otros contemporáneos. Por ejemplo, Verdeza, residencial premium para el cuido integral del adulto mayor, único en su tipo en Centroamérica.

Se caracteriza por ofrecer a los adultos mayores independencia y asistencia sólo con lo que ellos desean o necesitan. En Verdeza cada adulto mayor vive en su propio apartamento y diariamente los residentes tienen a disposición opciones de terapias y clases para que, durante el día, tengan la opción de tener una agenda con actividades adecuadas para su edad. Cada residente decide qué hacer día a día y su rutina depende 100 % de sus gustos y necesidades.

“Ya sea con un retiro asistido o desde la casa, lo importante es que hoy seamos conscientes de que en unos años tendremos la oportunidad de vivir la tercera edad de la mejor forma, siempre y cuando nos preparemos adecuadamente. Es ahora, cuando debemos establecer las bases para disfrutar la mejor etapa de nuestra vida”, finaliza Zamora.