Los individuos con Alzheimer son un reflejo de las emociones de los demás

Estudios revelan que las personas que padecen Alzheimer (la forma más común de demencia, una enfermedad que afecta al cerebro y ocasiona problemas en la memoria, forma de pensar y el carácter, afectando a su vez el comportamiento y el diario vivir) tienden a imitar las emociones de las personas más próximas y esto acontece porque a medida que estas capacidades cognitivas reducen, aumenta la sensibilidad emocional de las personas que sobrellevan esta enfermedad cerebral.

¿Por qué sucederá esta reacción?
Si las personas a cargo de individuos con Alzheimer están molestos o ansiosos, los pacientes reproducirán estas emociones. Pero si, opuestamente, están quietos y gozosos, entonces los pacientes con Alzheimer irradiarán estas emociones también.
De ahí que, es sumamente importante que los encargados de atender a personas con Alzheimer se observen a sí mismos y recapaciten sobre lo que trasmiten, porque cada emoción que ellos sienten es copiada por el paciente.
En el entorno de este tipo de personas, la familia, cuidadores y amigos juegan un papel fundamental, ya que deben esmerarse porque la persona afectada con Alzheimer posea una excelente calidad de vida, al menos a nivel emocional, procurar brindar un ambiente sereno y alegre. Esto con el fin de que todo lo que se les trasmita emocionalmente sea positivo y se cree una empatía mutua entre los guardianes y el paciente.

¿Cómo podemos combatir la ansiedad y la agresión en una persona con Alzheimer?
Si atiendes a un paciente que sufre de la enfermedad de Alzheimer, es transcendental que te informes acerca de las formas en que pueden responder emocionalmente.
La agitación y la agresión son habituales a medida que la enfermedad avanza y estos factores pueden convertirse en un desafío diario en todos los niveles para las personas a cargo.
Estas condiciones normalmente representan intranquilidad y perturbación y obedecen a algún factor desencadenante específico, ya sea dolor, estrés, estreñimiento, cansancio, sueño, hambre, ruido, sensación de soledad, temor, cambio de rutinas, interacción a medicamentos, etc.

Cuando florecen las conductas agresivas, las personas con Alzheimer pueden golpear, morder u originar otro perjuicio físico a quienes están cerca y los cuidan. Esto puede ser arduo de manejar, pero es importante no olvidar que la persona está enferma y que hay algo que está ocasionando su reacción agresiva y es ahí donde las emociones de las personas a cargo juegan un papel determinante para disminuir esas conductas.

También es importante hacer un recuento, porque muchas veces las personas con Alzheimer pueden presentar confusiones, pueden ver a personas que no están y hasta pueden impresionarse con su propia imagen porque no se reconocen. Así mismo, cuando sufren un dolor corporal y no lo pueden manifestar expresándose verbalmente, pueden externar su frustración y su dolor con manifestaciones agresivas.

Cuidar a un enfermo con Alzheimer demanda incontable esmero, dedicación, amor y esfuerzo de parte del cuidador, tanto físico como emocionalmente, por ende debe de estar en óptimas condiciones , fomentar espacios de esparcimiento y capacitación para lograr enfrentar todas las situaciones a las que se puede enfrenar día con día y resolverlas con una actitud positiva, ya que de ello dependerá tanto su salud, como el bienestar de esa persona querida que está enferma y que te necesita tanto de la ayuda de los demás.

Msc. Evelyn Barrientos
Gerente de enfermería
Verdeza