Consejos básicos para vacacionar con un adulto mayor

• Familias deben integrar al adulto mayor en sus vacaciones.
• Los medicamentos, la ropa, el calzado y la alimentación balanceada deben de ser contemplados a la hora de planificar un viaje.

01 de abril, 2019. Se acerca Semana Santa y son muchas las familias costarricenses que aprovechan esos días libres para vacacionar, dentro y fuera del país. Según las estadísticas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en Costa Rica, habitan entre 316 mil a un 1 millón de personas, con edades superiores a los 65 años; además, se estima que para el 2030, se presentará un aumento de un 13 % en esta población.

La psicóloga María Fernanda Murillo, supervisora de actividades en Verdeza, residencial Premium especializado en el adulto mayor, explica que, ante esta realidad nacional, es muy importante que cuando las familias planean sus vacaciones incluyan en los planes a un adulto mayor y consideren ciertos aspectos básicos para organizar un paseo cómodo para el abuelo o abuela.

“Es fundamental como primer paso, consultarle a nuestro familiar si desea asistir al paseo que se está organizando y asegurarle, que se tomarán las precauciones del caso, para garantizar que estas vacaciones, serán placenteras y cómodas para él o ella”, asegura Murillo.

Una vez de que el abuelo o abuela, confirma su deseo de participar en las vacaciones familiares, el segundo paso es elegir el destino ideal para el disfrute del adulto mayor y la familia. Los especialistas recomiendan visitar sitios tranquilos y seguros, que propicien la relajación y la interacción de estos miembros de la familia con los demás; asimismo, se recomienda evitar paseos que requieran un alto esfuerzo físico o de largas horas activos, sin períodos de descanso, así como aquellos que implican largas horas de desplazamiento en avión o en carretera.

Por otro lado, es importante que la familia piense a dónde le gustaba vacacionar al adulto mayor, para que sean de su agrado. Por ejemplo, si siempre le ha gustado la naturaleza, es ideal planear las vacaciones en un lugar rodeado de la misma, o bien, si le gustaba la playa, buscar opciones en este lugar.

Es fundamental que desde el primer momento en el que se empiezan a planear las vacaciones, las familias busquen un lugar en donde existan las facilidades para un adulto mayor, como rampas, puertas amplias, baños espaciosos con agarraderas, piscinas con escaleras, entre otros.

El tercer paso, es obtener las recomendaciones médicas necesarias para realizar el paseo. Idealmente, se debe hacer un chequeo general antes del viaje para tener un último informe del estado de salud del familiar y prestar especial atención a cualquier consideración médica.

“Cuando los familiares planean las vacaciones con el abuelo o abuela, para tranquilidad de todos, recomendamos que se organice el paseo considerando la comodidad de éste en cuatro fases específicas: al salir de casa, el desplazamiento, la estancia en las vacaciones y el regreso a casa. En estas etapas del paseo, es importantísimo que la familia se asegure de que el adulto mayor estará cómodo para que disfrute y se genere un recuerdo inolvidable”, comenta Murillo.

Para que el adulto mayor se sienta completamente integrado y que su cuido no recaiga en una persona durante el viaje, la especialista recomienda que se involucre a toda la familia y formen equipos encargados en cada una de las fases del paseo, incluyendo a los niños, para que todos velen por el cuido del adulto mayor y asuman responsabilidades. También,
para que las tareas estén balanceadas y principalmente, todos tengan la posibilidad de generar recuerdos especiales, experiencias diferentes y fortalecer los lazos con su abuelo o abuela.

Fases de las vacaciones. Antes de salir de casa, cuando se prepara el equipaje del adulto mayor, el grupo encargado de esta tarea debe asegurarse de que se empaque todo lo que la persona necesita diariamente, desde dispositivos de movilidad como bastones, sillas de ruedas, andaderas, hasta los medicamentos y artículos de higiene personal, entre otras.

Siempre se debe portar con un protector solar, los medicamentos que consume la persona regularmente, así como un botiquín con los implementos básicos y principalmente, asegurarse que la ropa se ajuste al destino, tomando en cuenta las diferentes temperaturas y condiciones climáticas.

“Es aconsejable que la vestimenta sea de algodón y evitar materiales sintéticos, además, tomar en cuenta que los amarres de las diferentes prendas sean con cordón, para minimizar el riesgo de una posible irritación producto del sudor. Con respecto al calzado, se recomienda llevarle zapatos antideslizantes e idealmente, no recurrir a la compra de nuevos, debido a que pueden presentar molestias; también, es importante considerar todo aquello que pueda incrementar la comodidad del adulto mayor, por ejemplo, llevarle una almohada especial para dormir, o si tiene una sábana de preferencia, empacarla”, explicó Murillo.

Posteriormente, durante el desplazamiento al destino, el equipo familiar a cargo debe asegurarse de que la persona vaya satisfecha y segura. Si es en un aeropuerto, solicitar una silla de ruedas para su traslado y evitar que camine todo el recorrido hasta el abordaje del avión; en caso de un automóvil, se debe procurar que tenga un espacio cómodo en donde pueda estirar las piernas con facilidad y realizar las paradas necesarias para levantarse y caminar unos minutos.

Además, es importante empacar meriendas y bebidas hidratantes para que todos los familiares puedan continuar con los tiempos de comida que ya tienen establecidos en su rutina diaria.

Una vez en el destino, la familia entera debe disfrutar del paseo realizando actividades en las que todos los miembros puedan participar. En caso de que se quiera realizar una actividad, en la que el adulto mayor no puede asistir, es recomendable dividirse en dos grupos para que todos disfruten en diferentes momentos y se propicie un intercambio de roles.

Otro aspecto importante, es considerar en la medida de lo posible, que el horario de alimentación del adulto se mantenga en forma regular, así como buscar siempre en el menú, las opciones ideales en textura y sabor. Por último, durante el regreso a casa, el equipo encargado debe asegurarse de que el adulto mayor vaya cómodo y que el adulto mayor, llegue feliz a su hogar.

¿Qué pasa si el adulto mayor no quiere vacacionar? En caso de que el adulto mayor indique que no quiere participar en las vacaciones, es indispensable asegurarse de que tendrá un cuido las 24 horas del día, para su seguridad y la tranquilidad de la familia.

Para evitar una depresión, los especialistas recomiendan que el adulto mayor no se quede sólo en la casa con un cuidador, sino que tenga unas pequeñas vacaciones dentro de la ciudad. Para esto, las familias deben buscar algún centro especializado para adultos mayores, en el cual pueda tener una estadía temporal y en donde le ofrezcan actividades sociales y de ocio con personas de su edad, que propicien el movimiento, el trabajo en estimulación física y cognitiva de la persona.

En Verdeza, está disponible este servicio de estadías temporales y consiste en el alquiler diario de un apartamento totalmente amueblado, con un plan de alimentación, atención personalizada de parte de profesionales especialistas en el cuido del adulto mayor, así como actividades sociales y ejercicios programados para el disfrute fuera de casa.