Campaña “Al Amor y al Respeto Todos Tenemos Derecho”

Carolina Zúñiga Arguedas Departamento Actividades de Verdeza

Carolina Zúñiga Arguedas – Departamento de Actividades

El Departamento de Actividades de Verdeza tiene como principal función velar por la salud mental, física y cognitiva de las y los residentes, tratando de mantener o mejorar las habilidades, capacidades y la autonomía de los adultos mayores que día a día enriquecen nuestro trabajo.

En el blog publicado en abril del 2016, escribí acerca del Proyecto Intergeneracional que estábamos integrando al plan mensual de actividades, sin embargo, paralelo a esta iniciativa también empezamos a aplicar los conocimientos en psicología para dar apoyo a las residentes en materia de empoderamiento. De esta manera, hemos desarrollado charlas y talleres que incluyen temas como el manejo de la ansiedad y el estrés, hábitos que propician el bienestar y la felicidad, historia de vida, auto-concepto, autoestima, manejo de las emociones, empatía, relaciones interpersonales, hasta llegar a temas como “reinventar el envejecimiento”. Aunado a esto, también empezamos a trabajar con documentales acerca del desarrollo humano, la globalización y documentales referentes a algún tipo de crítica o reflexión sobre el estado actual del mundo, en donde se abrieron mesas de discusión muy enriquecedoras para las y los residentes.

Todas estas herramientas nos permitieron cambiar muchas creencias que poseían nuestros residentes alrededor de la vejez, generando en ellas y ellos un mayor empoderamiento y además, abriéndoles la posibilidad de soñar y sentirse agentes sociales y de cambio.

Este proceso tuvo su cuarta puesta en acción el pasado 23 de noviembre del presente año, mediante la campaña “Al amor y al respeto, todos tenemos derecho”. Dicha propuesta surgió a partir de la campaña “Trato hecho, al buen trato todos tenemos derecho”, desarrollada en la ciudad de Quito, Ecuador, la cual tiene el fin de concientizar a niños, niñas y docentes sobre la importancia de terminar con las relaciones violentas que afectan a  los niños. Ahora bien, en el caso que nos concierne, integramos al proyecto una campaña socializadora similar, que sirviera de pilar para llevar el mensaje a las diferentes generaciones sobre la importancia de practicar cada día acciones que por más simples que sean, puedan contener reconocimientos y valores, que a nivel social tengan un efecto positivo y motivante, principalmente para las generaciones infantiles y para las personas adultas mayores.

En Verdeza creemos que si llevamos un mensaje de amor y respeto, es imposible no generar cambios positivos en el ambiente que les permita a las personas tener mayor calidad de vida y mejor desarrollo en cualquier ámbito de la vida, además, ambos pilares son fundamentales para crear compromiso hacia los derechos humanos. Tengamos presente que el maltrato y la violencia, en su sentido más amplio, son actos ejercidos por el abuso de poder y la fuerza, y por consecuencia, afectan la vida, el desarrollo, la libertad y la integridad personal, corporal y/o psicológica de las personas que las experimentan.

Por tanto, el objetivo de esta campaña fue llevar un mensaje de compromiso hacia el buen trato para mejorar nuestras relaciones y las de los demás en un futuro. Si tomamos el amor y el respeto como principal vía de aprendizaje, sean niños, jóvenes, adultos o adultos mayores; los vínculos afectivos que se podrían desarrollar entre las generaciones y por tanto, entre la sociedad, serían más saludables y ofrecerían una mejor vía para el crecimiento personal. Además, este tipo de campañas abren la posibilidad de proyectar como agentes sociales y de cambio a los adultos mayores y a los niños.

Al poner en acción esta iniciativa, nuestros residentes fueron recibidos por los jóvenes del colegio Tree of Life, quienes les tenían preparada una clase de pintura que les permitió conocerse y ayudarse mutuamente, luego compartieron una merienda preparada con mucho cariño por los estudiantes y se abrió un espacio en el que las residentes le contaron a los jóvenes experiencias de vida que tuvieron una influencia positiva en su entorno, así como consejos de vida que transmitían algún valor importante en su vivencia. Para finalizar la actividad hubo un intercambio de regalos (hechos por los mismos estudiantes y residentes), bajo la premisa “yo te entrego este presente con todo el cariño y respeto que mereces”.

Si observamos detenidamente, la infancia nos demanda alrededor de 5 años de nuestro desarrollo vital, la adolescencia 10 años, la adultez aproximadamente 30 años y la vejez el resto de nuestra vida. Por tanto, crear una cultura de envejecimiento basada en el amor y el respeto debe ser responsabilidad de las familias, los centros educativos, las instituciones estatales, y la población en general. La vejez es una etapa para concretar los propios sueños, y también para impulsar y crear sueños en quienes nos rodean.

Carolina Zúñiga Arguedas

Coordinadora del Departamento de Actividades

Creadora del Proyecto Intergeneracional en Verdeza