Administre de forma segura los medicamentos en adultos mayores

  • Enfermedades crónicas y degenerativas aumentan el consumo de fármacos en el adulto mayor.
  • Evitar excesos en la medicación y la automedicación es vital para garantizar un óptimo estado de salud.

Mayo 2019. ¿Cómo realizar una adecuada administración de los fármacos? Especialistas en adultos mayores, indican que el manejo y consumo de los medicamentos se debe realizar bajo un esquema que garantice la seguridad del paciente, en donde se respete la dosis que requiere cada persona y seguir “al pie de la letra” las indicaciones del médico de cabecera.  Además, evitar el exceso de medicación o bien la automedicación, dado que podría traer graves consecuencias en el estado de salud de estas personas.

Los errores y las omisiones en la administración de los fármacos en los adultos mayores, causan alergias, efectos adversos, intoxicaciones o hasta el deceso de esta persona.

De acuerdo con Evelyn Barrientos, Gerente de enfermería de Verdeza, residencial premium para el adulto mayor, la presencia de múltiples enfermedades crónicas y degenerativas en la vejez, además de los cambios fisiológicos del cuerpo, afectan la absorción, la distribución, el metabolismo y la eliminación de los medicamentos del organismo; esta situación, propicia el desarrollo de complicaciones en la salud de esta población.

Cuando las personas envejecen, experimentan una disminución en la masa y agua corporal, se presenta un aumento en la grasa corporal, aunado a algunas alteraciones en la función renal y una menor cantidad de los fluidos sanguíneos en el hígado –órgano encargado de metabolizar los fármacos-.  Por esta razón, la administración de medicamentos debe ser cautelosa para que los tratamientos médicos surtan el efecto deseado y aporten una mejor calidad de vida.

Utilice un organizador para colocar los medicamentos

  • Existen para uso diario, semanal o mensual.
  • Si es el mismo adulto mayor quien administra sus medicamentos, es recomendable colocar el tratamiento semanalmente. Además, la persona responsable de su cuido o la más cercana, debe de verificar que los está consumiendo de manera adecuada.
  • Se recomienda, rotular el organizador por días, fechas y horarios.

Fuente de información: Verdeza, 2019.

Minimice riesgos a la hora de administrar los medicamentos

La especialista indicó que para minimizar estos riesgos, se deben de seguir ciertas indicaciones, entre ellas, contar con una lista legible y actualizada de los fármacos que consume la persona, la cual debe incluir lo siguiente:

  • Descripción de los padecimientos del adulto mayor.
  • Indicar si es alérgico a ciertos fármacos.
  • La dosis indicada.
  • La fecha de vencimiento del fármaco.
  • El medicamento correcto.
  • Hora de administración y frecuencia.
  • Vía de administración.
  • Presentación del medicamento (tableta, píldora, gotas, líquido, inyección, entre otros).
  • Razón por la cual se toma ese medicamento (presión alta, diabetes, entre otros).
  • Fecha en la que inició y finalizó el tratamiento médico.

 

Además, es importante tener al menos dos copias de este documento y procurar mantenerlo al alcance de las personas que están involucradas en el cuidado del adulto mayor.

Es importante revisar en conjunto con el profesional de salud los horarios de la administración de los fármacos, con la finalidad de unificarlos y  facilitar el manejo, tanto para el cuidador como para el adulto mayor, si este lo hiciera por su cuenta”, agregó Barrientos.

Sensibilización y abordaje integral

Según comentó Alejandra Zamora, Gerente de Ventas y Residentes de Verdeza, ante el aumento de la población adulta mayor en Costa Rica, la cual crecerá en un 20,7% al 2050 y según las estadísticas Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), es importante sensibilizar a la población sobre este tema, con el fin de brindar un abordaje integral y garantizar la calidad de vida de nuestros familiares adultos mayores y hasta de nosotros mismos en el futuro.

Finalmente, se recomienda disponer de una manera responsable los medicamentos que están vencidos y almacenados en los hogares de los adultos mayores, para evitar intoxicaciones o cualquier otro problema de salud en esta población y otros miembros de la familia.